Llevando herramientas digitales a los sectores populares argentinos durante los últimos 30 años

Llevando herramientas digitales a los sectores populares argentinos durante los últimos 30 años

Tres generaciones celebraron los 30 años de Nodo TAU

La asociación de la sociedad civil Nodo TAU trabaja desde hace tres décadas para acercar las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) a las organizaciones sociales y al sector público de Rosario, Argentina. Y lo hace tejiendo un tejido de conexión con otras organizaciones, siempre con los pies en la tierra, las manos en las herramientas digitales y el corazón para fomentar la inclusión de colectivos vulnerables.

Este aniversario es una oportunidad para conocer a las tres generaciones que construyeron Nodo TAU y lo vieron crecer. La celebración se desarrolló en el Centro Pichincha del Sindicato de Prensa de Rosario, espacio que también ha sido testigo de la historia de Nodo TAU. Las reflexiones compartidas en este evento revelan las muchas experiencias acumuladas a lo largo de los años y los sueños de futuro que fortalecen a la organización que siempre lo ha dado todo incluso en los contextos más difíciles.

Primeros pasos: Tecnologías y luchas sociales

Corría el año 1995 y un grupo de profesionales de la ingeniería, la informática y la educación se unieron con la visión de ayudar al tejido social organizado de Rosario en sus luchas, ofreciendo un recurso aún muy nuevo en ese momento: las tecnologías digitales y el acceso a internet. A través de su activismo social en comunidades de base de barrios populares, este grupo apoyó a organizaciones que trabajan para promover los derechos humanos, la memoria y la justicia, las luchas de las mujeres, la protección del medio ambiente, los derechos de la niñez, el acceso al trabajo y la cultura, y la educación, la salud y la vivienda, entre otros.

Además de brindar acceso a la tecnología, el grupo incluyó esfuerzos de promoción destinados a garantizar que el acceso se considere un derecho. Desde su creación, la iniciativa se ha basado en dos supuestos: que la falta de acceso a las tecnologías de la información y las comunicaciones incrementa otros procesos de exclusión y que el acceso a estas tecnologías es un recurso que ayuda a las organizaciones a alcanzar sus objetivos. Los vínculos con organizaciones internacionales les ayudaron a traer tecnologías digitales. Además, Nodo tuvo un impacto positivo en TAU, pues en esos primeros años la organización se unió a la Asociación de Comunicación Progresista (APC).

«Destaco el grupo humano que ha surgido de la organización en todos estos años, continuando con esta forma de ser, de solidaridad y de imaginar un mundo mejor. Nodo TAU nació para dar comunicación a todos, a las personas que hoy tienen un teléfono móvil pero no lo tenían en su momento. Ese fue el comienzo. Pero el objetivo era construir un mundo mejor, y lo es hoy. Eso seguirá siendo una gran parte». Damián Vázquez, miembro fundador de Nodo TAU.

Espacios que han marcado momentos de su historia

La historia de Nodo TAU también se puede explorar a través de los espacios donde vivió. Desde esta pequeña oficina en compañía de uno de los fundadores, la organización desarrolló sus primeros proyectos: un servidor comunitario para alojar cuentas de correo electrónico y sitios web corporativos; un banco de computadoras que recibió donaciones de equipos para ser reparados y utilizados en espacios comunitarios; y el programa enREDando, un hito que aún estructura las tres principales áreas de trabajo de Nodo TAU. Estas áreas son la adquisición de tecnología en la red de Telecentros Comunitarios gestionados por las propias organizaciones, la capacitación en el uso de herramientas digitales y la comunicación de las actividades de Nodo TAU a través del Boletín enREDando.

«Una computadora de barrio, inmersa en el día a día de las personas, tuvimos la oportunidad de concertar una cita con Anses (Agencia de Seguridad Social). Esto era completamente nuevo. También sirvió como herramienta para transformar las realidades de los sectores más vulnerables. Nodo TAU nos trajo acceso a la tecnología, nos permitió conectarnos, construir algo nuevo, promoviendo la solidaridad y la igualdad de oportunidades en el mundo digital.» Emma Fernández Peña, docente del distrito Qom de comunidades indígenas.

A medida que la organización crecía, gracias a este impulso, Nodo TAU llevó a cabo otro de sus proyectos soñados: compartir la casa con otros y convertirla en un espacio de encuentro y coordinación. Y lo lograron: durante años compartieron casa con el Foro de Radios Comunitarias Argentinas (FARCO), el Instituto Género y Desarrollo (Insgenar), la Cooperativa La Masa y el Grupo Obispo Angelelli (GOA). Allí se asumieron nuevos desafíos, la creación del Telecentro Libre, operado con financiación de la UNESCO y software libre.

Grupo de personas posando frente a una casa con ventanas cerradas y puerta abierta. Un letrero encima de la puerta y la ventana anuncia Telecentro Libre Nodo TAU.

La casa fue compartida con otras organizaciones y sirvió como sede del Telecentro Libre.

«Nodo TAU fue pionero en acercar las tecnologías de la información y la comunicación a las organizaciones sociales. Se estableció cuando Internet aún era inaccesible. Le dio a personas y organizaciones la oportunidad de tener acceso y ofreció capacitación para poder utilizar estas tecnologías. El Telecentro Libre ofreció capacitación sobre estas herramientas a organizaciones sociales y personas del barrio.» María Victoria Escobar, coordinadora del Telecentro Libre.

De la excesiva falta de acceso: Problemas ambientales e inclusión laboral

También fue en esta casa compartida donde Nodo comenzó a experimentar con otro aspecto de estas tecnologías TAU. Los equipos donados comenzaron a acumularse y muchas computadoras quedaron sin recuperar. Esto abrió un nuevo campo, con nuevos problemas sociales y medioambientales, además de nuevos retos, formación en reparación de ordenadores y gestión de residuos para hacer frente a equipos insalvables. Estos fueron los primeros pasos hacia la Planta de Gestión de Residuos Electrónicos. Desde la falta de acceso a la tecnología hasta las computadoras excesivamente descuidadas, Nodo TAU, junto con otros actores sociales, encontró allí otro proyecto para promover la inclusión.

«Es una herramienta que nos permitió cambiar la vida de muchas personas. La planta de reciclaje ofreció un nuevo horizonte a muchos jóvenes, permitiéndoles imaginarse el futuro y formar una familia a partir de ese lugar y lograr algo hermoso. La planta es un niño creado por Nodo TAU». Joel Arnold, Asistente de Planta de Gestión de Residuos Electrónicos y Cooperativa TAU.

Todos los grupos de jóvenes vistiendo la misma indumentaria, con el logo del TAU, en un ambiente repleto de equipos informáticos

Jóvenes de la Cooperativa TAU, que actualmente gestiona la Planta de Gestión de Residuos Electrónicos.

La fábrica es hoy una realidad, posible gracias a la determinación de quienes asumieron este proyecto, creyendo en su potencial. Hoy está gestionado por una cooperativa formada por jóvenes de barrios populares que dieron sus primeros pasos en un mercado laboral que les ofrecía pocas oportunidades de integrarse y crecer. Con el apoyo del Programa Nuevas Oportunidades para la Socialización e Inclusión Laboral de Jóvenes, la Planta se fortaleció con la Agencia Nacional de Medio Ambiente, la Organización Internacional del Trabajo, universidades públicas y privadas locales y organizaciones de otros países, como Pangea, miembro de la española APC, entre otras organizaciones y empresas.

«Nodo TAU fue una puerta enorme que se abrió para nosotros. Aprendí mucho más de la gente de allí que de mis estudios universitarios. Estas personas te enseñan y no se guardan nada. Eso se agradece mucho, así como el apoyo que te dan cada día. Siempre están ahí para cualquier cosa que necesitemos.» Elías Rodríguez, presidente de Cooperativa TAU.

La educación pública como metodología y la comunicación como herramienta

A medida que la planta fue creciendo, Nodo TAU se centró en proyectos de formación y comunicación. Entre otros, el proyecto Territorios Digitales que ofrece capacitación distrital, el Urdimbre digital, un proyecto realizado con grupos de mujeres creados durante la pandemia, el Curso Medio Ambiente y TIC desarrollado junto a Colnodo, miembro de APC en Colombia, y el proyecto ANERA, con AlterMundi, otro miembro de APC en Argentina, para fortalecer el movimiento local de redes comunitarias. Estos proyectos se llevan a cabo con un enfoque crítico hacia la tecnología, para posibilitar la apropiación social de las instituciones y basados ​​en la educación pública, como metodología que apoya estos procesos y fortalece a quienes participan en ellos.

Grupo de personas alrededor de una mesa con una computadora en una habitación decorada con coloridos carteles y banderas

Taller de informática en el Programa Comunidades Digitales.

Hoy, el trabajo de Nodo TAU está impulsado por el Programa Comunidades Digitales, que ha creado más de 60 espacios de acceso comunitario y sigue creciendo. Junto al Centro Tecnológico de Rosario y el Programa Nueva Oportunidad, Nodo TAU equipa espacios comunitarios con computadoras renovadas de fábrica y apoya actividades de capacitación para organizaciones.

«Nodo TAU brinda un servicio comunitario. Se encarga de que todas las comunidades tengan sus propios equipos, computadoras, y lo hace creando una conexión con ellos. Hay una plataforma donde la gente puede mandar mensajes diciendo que el mouse está roto o el teclado no funciona o que tienen problemas con la computadora. Y alguien se encarga de cuidarlo. No es solo regalar una computadora así», Carolina Sosa, docente de talleres de alfabetización, ciudadanía y seguridad digital para organizaciones sociales.

Mirar al pasado, fortalecer el presente y proyectar el futuro

Al registrar su historia y compartir lo que hace hoy, Nodo TAU también proyecta su futuro. La planta es una iniciativa que está creciendo significativamente y que pronto se trasladará a un espacio que duplica el tamaño del local actual, con nuevos proyectos a la vista y necesidades, deseos y sueños urgentes.

Han pasado 30 años y los contextos han cambiado, pero la visión de aquellos primeros días se mantiene dentro de una misma misión: inclusión y transformación. Hoy, nuevas personas impulsan y siguen un proyecto que levanta las banderas de la solidaridad y la inclusión, con el objetivo de lograr un mundo donde todos tengan acceso a los recursos que les permitan disfrutar plenamente de sus derechos.

“Es sorprendente y conmovedor ver cuántos años han pasado y siguen siendo importantes como asociación. Vemos cómo ayudan a las comunidades, cómo hacen conexiones, cómo dan oportunidades a tanta gente. Aprendo todos los días de la Cooperativa y aprendo con Nodo TAU”. Cristian Salazar, sitio de desmontaje de Cooperativa TAU.

«Celebro este deseo de transformar la realidad que nos llevó a lanzar esta experiencia. Celebro a quienes nos acompañaron en el camino para crecer y desarrollar Nodo TAU con creatividad, rebeldía e innovación. Celebro a APC por apoyarnos y abrirnos sus puertas, permitiéndonos conocer gente maravillosa repartida por el mundo, pero conectada. Celebro a Nodo TAU celebrando el uso de la tecnología. Danilo Lujambio, fundador de Nodo TAU.

Florencia Roveri integra el Nodo TAU desde 2003. A lo largo de los años ha estado a cargo del Boletín enREDando, participó en la redacción de informes país argentino para las publicaciones de Global Information Society Watch (GISWatch) y ha contribuido a la coordinación y desarrollo de proyectos de talleres de capacitación en derechos digitales y herramientas de comunicación popular. Es Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Rosario y actualmente es asistente de comunicaciones del Programa Redes Locales de APC en el equipo de comunicaciones de APC.