Bolivia integrará los activos digitales en su sistema financiero formal, comenzando con las monedas estables, como parte de una campaña de modernización que incluye la negociación de 9 mil millones de dólares en financiamiento multilateral para proyectos públicos y privados y la abolición del impuesto a la riqueza.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, anunció las medidas en una conferencia de prensa la semana pasada, marcando el primer cambio político importante desde que el presidente centrista Rodrigo Paz asumió el cargo el 8 de noviembre.
Según los comentarios de Espinoza, el gobierno planea comenzar a adoptar activos digitales en monedas estables, un subsector que ha sido una prioridad para muchos países. A esto le seguirá una integración más amplia de los activos digitales en el sistema financiero formal.
«No se pueden controlar las criptomonedas a nivel mundial, por lo que hay que reconocerlas y utilizarlas en nuestro beneficio», dijo Espinoza, informó Reuters.
Según el Ministro de Economía, los bancos podrán ofrecer servicios de activos digitales, «para empezar a funcionar como instrumento legal de pago». Estos servicios incluyen cuentas de ahorro, tarjetas de crédito y préstamos.
Espinoza dijo que un subproducto de este cambio de política hacia los activos digitales podría ser un impulso para la inclusión financiera, según datos de 2024 del Grupo del Banco Mundial, en un país donde casi el 45% de la población no tiene una cuenta en una institución financiera o proveedor de servicios de dinero móvil.
Esta estadística, junto con la incertidumbre económica general asociada con regímenes anteriores, probablemente explica por qué la adopción de activos digitales ha crecido en Bolivia en los últimos años.
Según un informe reciente de Bloomberg, en medio de una crisis donde la inflación no se ha visto en tres décadas (25%), los pagos de activos digitales en el país se quintuplicaron a casi $300 millones solo en la primera mitad de 2025.
Bolivia mira a las criptomonedas
Este aumento de interés en el espacio puede ser lo que impulsó al Banco Central de Bolivia (BCB) a firmar un memorando de entendimiento con la Comisión Nacional de Activos Digitales (CNAD) de El Salvador en agosto, con el objetivo de compartir conocimientos e intercambiar regulaciones y experiencia técnica.
Los reguladores acordaron compartir su experiencia en herramientas de inteligencia blockchain, análisis de datos, análisis de riesgos y vigilancia del mercado, así como capacitar a su personal e intercambiar información sobre los proveedores de servicios de activos virtuales (VASP) que operan en los dos países.
El presidente interino del BCB, Edwin Rojas Ulo, quien firmó el acuerdo con Juan Carlos Reyes García de la CNAD, dijo en ese momento que la medida era parte de los esfuerzos del gobierno boliviano para promover la adopción de activos digitales en el país.
El acuerdo entró en vigor de inmediato y permanecerá vigente indefinidamente.
Ver: Cultura BSV y la economía ‘cripto’

