De la velocidad de la red a la infraestructura garantizada
La seguridad ha evolucionado más allá de los cortafuegos y la supervisión; ahora está integrado en el tejido digital de la conectividad. Sharate capta este cambio estratégico: «Para las empresas, la pregunta no es sólo ‘¿Es mi red lo suficientemente rápida?’ sino ‘¿Es mi infraestructura digital resiliente, segura y preparada para el futuro?’”
Esta redefinición requiere integración.
«Por lo tanto, las implementaciones fragmentadas de redes y nubes están dando paso a una infraestructura digital integrada donde la conectividad de alta capacidad, la nube de alto rendimiento, la ciberseguridad y los centros de datos están diseñados como una pila en lugar de líneas separadas», dice Sharate.
Esta integración permite a las empresas avanzar hacia una postura de seguridad unificada, reduciendo el riesgo colateral, mejorando la visibilidad y fortaleciendo el cumplimiento en múltiples entornos regulatorios.
De cara al futuro, Sharate ve un importante punto de inflexión: “A medida que la IA, el borde y la IoT converjan con la creciente adopción de la nube, las redes inteligentes y adaptables se volverán esenciales.
«Las tendencias clave, como las soluciones tecnológicas y de redes impulsadas por IA, junto con la seguridad sin confianza, seguirán redefiniendo la forma en que las empresas globales llevan a cabo sus operaciones con agilidad, seguridad y escala en el futuro».

