La infraestructura preparada para la IA cumple los objetivos medioambientales
FRA20 forma parte del Digital Park Fechenheim, un importante sitio de desarrollo que eventualmente podría comprender 11 centros de datos interconectados.
El extenso proyecto tiene como objetivo proporcionar un total de 200 MW de potencia informática en 90.000 metros cuadrados, posicionando la ubicación como un importante centro para operaciones digitales sostenibles.
Según la compañía, cinco de estas instalaciones, incluida FRA18, que se inauguró a principios de este año, estarán ubicadas dentro del edificio Eiermann, una estructura catalogada que actualmente se está remodelando específicamente para uso de centros de datos.
Está previsto que la primera fase de FRA20 entre en funcionamiento en la primavera de 2027.
El nuevo enfoque de diseño del centro de datos refleja el enfoque de Digital Realty en una infraestructura preparada para IA, con sistemas optimizados para implementaciones de alta densidad.
Esto incluye sistemas de refrigeración avanzados diseñados para satisfacer las crecientes demandas térmicas y de energía de los modelos de inteligencia artificial y aprendizaje automático.
A medida que las cargas de trabajo de IA continúan generando un calor significativo y exigen una infraestructura más sólida, este tipo de capacidades de enfriamiento pueden ser esenciales para mantener la eficiencia operativa.
Energías renovables y compromisos medioambientales
Las consideraciones de sostenibilidad son fundamentales para el desarrollo de la FRA20. Digital Realty ha confirmado que el sitio funcionará con energía 100% renovable, en línea con los compromisos ambientales y de transparencia energética global de la compañía.
Este enfoque podría demostrar cómo las operaciones de centros de datos a gran escala pueden integrar fuentes de energía renovables y al mismo tiempo soportar cargas de trabajo computacionales exigentes.
El compromiso con las energías renovables sitúa a FRA20 dentro de una tendencia creciente en el sector de los centros de datos, donde se espera cada vez más que los operadores equilibren los requisitos de rendimiento con la responsabilidad medioambiental.
Para los clientes que buscan socios de infraestructura que se alineen con sus objetivos de sostenibilidad, estos compromisos pueden convertirse en un diferenciador clave.

